Uno de los festivales más longevos e influyentes de Inglaterra no tendrá edición este año. Glastonbury, el evento que desde 1970 congrega a cientos de miles de personas en los terrenos de Worthy Farm, en el suroeste de Inglaterra, descansará durante 2026 antes de regresar en 2027. La decisión, anunciada por la familia Eavis durante la edición de 2025, responde a motivos ambientales más que a una crisis del festival.
Según explicó la coorganizadora Emily Eavis a la BBC, la sostenibilidad y la convivencia armónica con la tierra siempre fueron pilares fundamentales del evento, y esos principios son los que justifican el receso. La granja y los terrenos donde se desarrolla el festival necesitan tiempo para recuperarse del impacto de recibir cada año a más de 200 mil personas.
Esta no es la primera vez que Glastonbury se detiene. El festival ya se tomó un año de descanso en 2018, y en 2020 y 2021 debió cancelarse debido a la pandemia de covid-19. Sin embargo, este será el primer “año sabático” planificado en ocho años, retomando una tradición que el propio festival había establecido desde sus inicios: descansar cada cinco años para que la tierra, los animales de la granja, los vecinos de la zona y los propios organizadores puedan tomar un respiro.

Sus orígenes
El Festival de Glastonbury nació en 1970 de la mano del granjero y activista antibelicista Michael Eavis, quien quedó fascinado tras ver una presentación de Led Zeppelin en el Bath Festival of Blues de 1969 y decidió replicar esa experiencia en sus propias tierras. Aquella primera edición, todavía bautizada como Pilton Pop, Folk and Blues Festival, tuvo entradas con un costo de una libra (que incluía un vaso de leche) y convocó a 1.500 personas.
Al año siguiente, ya bajo el nombre de Glastonbury Fair, la entrada gratuita elevó la convocatoria a 12.000 asistentes. Para 1994, trece años después de adoptar oficialmente el nombre de Glastonbury Festival, la cifra oficial rondaba los 80.000 asistentes, aunque podría haber alcanzado los 300 mil si se tiene en cuenta a las personas que ingresaron sin entrada. En 1997, unas 90 mil personas vivieron el famoso “Año del Barro”, cuando las lluvias convirtieron el predio en un pantano.
A lo largo de más de cinco décadas, el festival construyó una grilla con headliners tan icónicos como su propia historia. Por ejemplo, The Cure se presentó en 1986, 1990, 1995 y 2019; Pulp encabezó la edición de 1995; Radiohead hizo lo propio en 1997, y David Bowie tuvo un regreso triunfal en el año 2000, dos décadas después de su modesta presentación de 1971.
El corazón visual de Glastonbury es, sin duda, el Pyramid Stage, el escenario diseñado originalmente por el escenógrafo Bill Harkin. A lo largo de los años tuvo tres versiones: la original de 1971, la que se incendió en 1994 apenas unos días antes del festival y la actual, en pie desde el año 2000, cuatro veces más grande que la primera y con un peso superior a las cuarenta toneladas.
Fuente> indiehoy

